Desde tiempos inmemorables se han celebrado festivales para celebrar la llegada de la primavera. Después de un largo y frío invierno, la Gran Diosa Madre retorna anunciando el renacimiento de la Naturaleza que da calor al espíritu así como a la tierra. Los campos y los árboles se tiñen de verde y las flores de colores brillan después de la supremacía de los colores monótonos del invierno. La Primavera es el llamado de la tierra a plantar nuestras semillas, toda la creación nos habla de renacimiento y regeneración.
Las energías del Equinoccio de Primavera se empiezan a manifestar entre el 20 y 21 de marzo en el hemisferio norte y entre el 21 y 23 de septiembre en el hemisferio sur. El movimiento de la primavera es ascendente y hacia el exterior, es el inicio del ciclo vital y nosotros debemos empezar a mover nuestra energía.
La Primavera es el proceso del despertar y la acción, como resultado de un estado de autorreflexión, que hemos pasado durante las estaciones de otoño e invierno.
En esta festividad honramos a Eostre, la Diosa de la primavera, el renacimiento y la vida. También es conocida como una diosa del alba y la aurora. El animal sagrado por excelencia de la Diosa Eostre es el conejo, símbolo de fertilidad, y el huevo, su atributo, símbolo de su pureza fértil.
Las hogueras y fuegos eran realmente importantes en los ritos de Primavera para nuestros ancestros. La Diosa Eostre era veneraba encendiendo hogueras rituales al alba con el fin de proteger las cosechas. En Alemania, era una tradición preparar las ruedas solares, que se hacían de madera de roble, paja y ramas verdes. Se subían a las cumbres de las colinas más altas, se encendían las ruedas en llamas y se las echaba rodando colina abajo sobre los campos con el fin de atraer la fuerza del Sol y su calidez a los campos, que estaban arados y plantados para la próxima cosecha del verano.
La Primavera fue una festividad de gran importancia en Grecia, Roma, Alemania y las tierras nórdicas, y es precisamente de estas culturas de donde la mayoría de las costumbres de esta celebración provienen. Muchos de los mitos acerca del equinoccio de estas culturas tienen en común el retorno de algunas deidades de la Tierra de los muertos a la Tierra de los vivos, trayendo consigo nueva vida, que es literalmente el motivo de esta importante celebración.
Otras celebraciones paganas tenían lugar durante o cerca de este festival, como la Fiesta de Isis en Egipto, la Fiesta de Cibeles en Roma, el Día de Afrodita en Grecia, el Festival de Astarté en Grecia, Roma y Persia, y el Festival de Atenea en Grecia.